Cómo trabajamos

Lo que distingue a InPlanta de consultoras tradicionales es esencialmente su filosofía de base.

La consultoría al uso se basa en un esquema por el que un experto externo (el consultor) analiza la situación del cliente, aplica sus propios recursos y conocimientos a los datos proporcionados por el cliente, y ofrece una solución que el cliente debe aceptar e implementar, con o sin la ayuda del experto.

Este enfoque tiene la desventaja de que, por tratarse de una dinámica “de fuera adentro”, el proceso suele encontrar fuertes resistencias dentro de la organización: tanto a la hora de obtener información (los datos se pueden ocultar o distorsionar por reticencia, miedo, recelo, resentimiento, etc., produciendo así una imagen falsa de la situación) como a la hora de implementar las soluciones (los miembros de la organización pueden ser hostiles a las soluciones “impuestas” por alguien ajeno a ella y sabotearlas activa o pasivamente). Igualmente, el “traer a un consultor” externo a menudo forma parte de políticas internas que permanecen ocultas en el proceso y que pueden dificultar mucho el trabajo o sesgar fuertemente sus resultados.

El enfoque de InPlanta, en cambio, es que debe ser el propio cliente quien, de modo interno, analice sus problemas y llegue por sí mismo a las soluciones más adecuadas para él. En este planteamiento, el papel de InPlanta es prestar ayuda y apoyo al cliente en este proceso de autodiagnóstico mediante sus metodologías y conocimientos: ser, más que un consultor, un facilitador.

Mientras que el discurso de las consultoras tradicionales se basa en una asimetría de conocimiento, el enfoque de InPlanta es adoptar un papel de apoyo y guía: se considera que el cliente es el mayor experto en sí mismo, y se le ayuda “sacar a la luz” el conocimiento que ya tiene, pero que no ha podido articular o aplicar.

InPlanta es capaz de trabajar de forma totalmente competente en diversos idiomas ya que cuenta con un equipo de procedencias muy diversas. Así, hemos desarrollado trabajos en español, inglés, francés, y sueco, entre otros idiomas.